
NIF C-6: Depreciación de Activos Fijos — Guía Técnica Especialista 2026
Análisis técnico de la depreciación bajo NIF C-6: componentización, métodos, tasas LISR, diferencias contable-fiscales, casos prácticos y mejores prácticas para empresas mexicanas que reportan bajo no…
La depreciación bajo NIF C-6 no es un ejercicio rutinario de contabilidad: es una de las decisiones técnicas con mayor impacto sobre la utilidad reportada, la base gravable del ISR y la conciliación contable-fiscal de una empresa mexicana. Una vida útil mal estimada, un método de depreciación inadecuado para el patrón de consumo del activo o la omisión de la componentización requerida por la norma generan, año tras año, diferencias temporales acumulativas que un auditor externo o el SAT pueden cuestionar en revisiones de gabinete.
Esta guía está dirigida a contralores, gerentes de contabilidad, CFOs y socios de auditoría que necesitan dominar la mecánica de la NIF C-6 más allá del párrafo conceptual. Cubrimos el reconocimiento inicial, la componentización exigida por el párrafo 44.3, los cuatro métodos de depreciación aceptados, las tasas máximas LISR Art. 34 y 35, casos prácticos numéricos con jornalización completa, y los errores que con más frecuencia detectamos en revisiones independientes de inventarios físicos y conciliaciones de activos fijos en empresas que operan en México.
1. Marco normativo: NIF C-6, su convergencia con IAS 16 y el contexto fiscal LISR
La NIF C-6 "Propiedades, Planta y Equipo" fue emitida por el Consejo Mexicano de Normas de Información Financiera (CINIF) en diciembre de 2010 y entró en vigor para ejercicios iniciados a partir del 1° de enero de 2011, sustituyendo el antiguo Boletín C-6 "Inmuebles, Maquinaria y Equipo". Su objetivo es converger con la IAS 16 del IASB, manteniendo la terminología y los criterios sustanciales de la norma internacional con muy pocas excepciones — la más relevante para depreciación es la prohibición expresa de la NIF C-6 al método de depreciación basado en ingresos, alineado posteriormente con la aclaración del IASB en 2014.
Para una empresa mexicana, la depreciación de activos fijos opera en tres planos normativos simultáneos que deben gestionarse coordinadamente:
- Plano contable financiero (NIF C-6): la depreciación debe reflejar el patrón sistemático en que se consumen los beneficios económicos futuros del activo durante su vida útil estimada.
- Plano fiscal (LISR Art. 31, 32, 34 y 35): el SAT impone tasas máximas anuales que limitan el monto deducible, sin importar si la depreciación contable es mayor.
- Plano internacional (NIIF / IAS 16): aplica a empresas listadas en BMV/BIVA o filiales de grupos extranjeros que reportan bajo IFRS al consolidar.
La diferencia entre la depreciación contable y la fiscal genera diferencias temporales que se reconocen como impuestos diferidos bajo NIF D-4. Esta es una de las áreas donde con más frecuencia detectamos errores en revisiones de gabinete: empresas que registran la depreciación fiscal directamente en la contabilidad financiera, perdiendo la fidelidad del reporte y arrastrando inconsistencias hacia los estados financieros consolidados de la matriz extranjera.
2. Reconocimiento inicial: qué se capitaliza y qué se lleva a resultados
Antes de hablar de depreciación, es imprescindible que la base depreciable esté correctamente determinada. La NIF C-6 establece que el costo de adquisición de un activo de propiedades, planta y equipo incluye los siguientes conceptos:
- Precio de compra neto, incluyendo impuestos no recuperables (ej. IVA cuando no se acredita).
- Aranceles de importación y costos de internación (DTA, honorarios de agente aduanal, almacenaje en zona primaria).
- Costos directamente atribuibles para llevar el activo al lugar y condiciones de operación previstas: flete, seguro en tránsito, instalación, prueba inicial, costos de personal técnico dedicado a la instalación.
- Estimación inicial de costos de desmantelamiento, retiro y restauración del sitio (NIF C-6 párrafo 31.2.4) — relevante en sectores extractivos, telecomunicaciones (torres) y energías renovables (parques solares y eólicos).
- Capitalización de intereses durante la fase de construcción, conforme a NIF D-6, cuando el activo es calificable.
Conceptos que NO se capitalizan y que con frecuencia detectamos cargados al activo indebidamente: capacitación general del personal usuario (no técnico de instalación), costos administrativos generales, pérdidas operativas iniciales por debajo de la capacidad esperada, costos de reubicación o reorganización subsecuente. Estos van directamente a resultados.
El terreno se reconoce por separado del edificio y no se deprecia, salvo casos excepcionales (minas con reservas agotables o terrenos contaminados con costos de remediación estimados). Esta separación es un punto crítico que debe quedar claro desde el alta del activo en el sistema ERP, porque mezclar terreno y edificio en un solo registro contable genera una depreciación inflada y exposición fiscal.
3. Componentización: la regla del párrafo 44.3 que la mayoría ignora
Uno de los preceptos más sofisticados — y peor aplicados — de la NIF C-6 es la componentización obligatoria. El párrafo 44.3 establece que cada parte de un elemento de propiedades, planta y equipo cuyo costo sea significativo respecto al costo total del componente debe depreciarse por separado si su vida útil o método de consumo difiere.
El ejemplo clásico es un avión comercial: la estructura (40 años), las turbinas (25,000 horas de vuelo), el tren de aterrizaje (10 años) y los interiores de cabina (7 años) deben tener tarjetas de depreciación independientes. En la industria mexicana, los casos más frecuentes donde aplicamos componentización en proyectos CPCON son:
| Activo principal | Componentes con vida útil distinta |
|---|---|
| Edificio industrial | Estructura (50 años) / Cubierta de techo (20 años) / Instalación eléctrica (15 años) / Sistemas HVAC (10 años) / Acabados interiores (8 años) |
| Línea de producción manufactura | Estructura mecánica (15 años) / Motores eléctricos (8 años) / Sistemas de control PLC (5 años) / Sensores y actuadores (3 años) |
| Camión de carga pesada | Chasis y cabina (10 años) / Motor (600,000 km) / Caja y transmisión (400,000 km) / Llantas (60,000 km, tratadas como insumo) |
| Centro de datos | Obra civil (20 años) / UPS (10 años) / Aires de precisión (8 años) / Servidores y storage (5 años) / Cableado estructurado (15 años) |
La consecuencia práctica de no componentizar es doble: por un lado, la depreciación contable queda subestimada en los primeros años del activo (porque se aplica la vida útil del componente más largo a todo el costo); por otro, cuando se sustituye un componente menor en mitad de vida útil — por ejemplo, el sistema HVAC al año 10 — la empresa registra como gasto la totalidad de la sustitución cuando contablemente debería dar de baja el componente y capitalizar el nuevo. Esto distorsiona la utilidad reportada y, en empresas auditadas, genera salvedades.
4. Métodos de depreciación aceptados por NIF C-6
La NIF C-6 reconoce cuatro métodos de depreciación, con la restricción explícita de que el método elegido debe reflejar el patrón en que se consumen los beneficios económicos futuros del activo. La elección no es libre ni puede basarse exclusivamente en consideraciones fiscales.
4.1 Línea recta
Es el método más usado en México (estimamos que >85% de las empresas lo aplican como default). Asume consumo uniforme del activo a lo largo de su vida útil. La fórmula es simple:
Depreciación anual = (Costo − Valor residual estimado) / Vida útil en años
Apropiado para: edificios, mobiliario de oficina, equipo de cómputo administrativo. Inapropiado para: maquinaria sujeta a uso intensivo variable, vehículos comerciales con uso intermitente, equipo extractivo dependiente de reservas.
4.2 Unidades producidas (o unidades de uso)
La depreciación se calcula proporcionalmente al uso real del activo, expresado en unidades producidas, kilómetros recorridos, horas de operación, toneladas procesadas o ciclos completados.
Depreciación = (Costo − Valor residual) × (Unidades del periodo / Unidades estimadas totales)
Es el método técnicamente más correcto para flotillas pesadas, equipos mineros, prensas de troquelado, hornos industriales y maquinaria con telemetría que registra ciclos. Su limitación práctica es operacional: requiere infraestructura de medición (telemetría, contadores horarios, sistemas SCADA) y un proceso disciplinado de captura y registro contable de los datos de uso. En proyectos CPCON donde implementamos RFID/RTLS, capturar las unidades reales de uso pasa a ser un subproducto natural del sistema, lo que vuelve viable este método donde antes era impractical.
4.3 Doble saldo declinante (depreciación acelerada)
Método que aplica una tasa fija — habitualmente el doble de la tasa de línea recta — al valor en libros del activo al inicio de cada periodo. Reconoce mayor depreciación en los primeros años, asumiendo que el activo es más productivo cuando es nuevo.
Depreciación año N = Valor en libros inicio año N × (2 / Vida útil)
Apropiado para activos con alta obsolescencia tecnológica: equipo de cómputo, software embebido, equipos de telecomunicaciones, automatización industrial de generación reciente. No es aceptado fiscalmente en México de forma directa (la LISR usa esencialmente línea recta), por lo que su aplicación contable genera diferencias temporales que deben rastrearse para impuestos diferidos.
4.4 Suma de dígitos de años
Variante de depreciación acelerada menos común. La fracción anual se calcula como (años restantes / suma de dígitos de vida útil). Para un activo de 5 años: suma de dígitos = 1+2+3+4+5 = 15. Año 1 deprecia 5/15, año 2 deprecia 4/15, etc.
Su uso práctico en México es marginal. Lo encontramos ocasionalmente en sectores regulados (telecomunicaciones, energía) donde el contrato concesionario establece una curva específica de recuperación de inversión.
5. Tasas máximas LISR Art. 34 y 35 — la tabla que todo contralor debe conocer
La Ley del Impuesto sobre la Renta establece tasas máximas anuales de depreciación deducible para efectos fiscales. La empresa puede aplicar tasas menores (lo que difiere el escudo fiscal), pero nunca mayores sin generar un gasto no deducible.
| Categoría de activo (LISR Art. 34/35) | Tasa máxima anual | Vida útil fiscal implícita |
|---|---|---|
| Construcciones — inmuebles distintos a vivienda | 5% | 20 años |
| Construcciones — inmuebles destinados a la actividad agrícola, ganadera o silvícola | 10% | 10 años |
| Mobiliario y equipo de oficina | 10% | 10 años |
| Equipo de transporte (camiones, automóviles) | 25% | 4 años |
| Equipo de cómputo (servidores, PCs, periféricos) | 30% | 3.3 años |
| Maquinaria y equipo industrial (general) | 10% | 10 años |
| Maquinaria — industria minera y extracción de petróleo | 7% | 14.3 años |
| Maquinaria — producción de energía eléctrica | 5% | 20 años |
| Maquinaria — fabricación de vehículos de motor | 11% | 9 años |
| Maquinaria — industria de productos químicos y farmacéutica | 9% | 11 años |
| Maquinaria — industria de alimentos, bebidas y tabaco | 8% | 12.5 años |
| Activos intangibles — patentes, marcas, regalías | 15% | 6.7 años |
| Aplicaciones de software | 15% | 6.7 años |
| Adaptaciones e instalaciones especiales en inmuebles | 10% | 10 años |
Esta tabla es la versión sintetizada de las disposiciones de los artículos 34 y 35 de la LISR, válidas para el ejercicio fiscal 2026. Cuando el activo no encaja claramente en una categoría, el SAT acepta consultas individuales (Art. 34, último párrafo) y, en su defecto, la empresa debe aplicar el criterio más conservador.
6. Diferencias contables vs fiscales y la conciliación NIF D-4
Es prácticamente inevitable que la depreciación contable bajo NIF C-6 difiera de la depreciación fiscal bajo LISR. Las causas más frecuentes son:
- Vida útil distinta: NIF C-6 exige vida útil estimada con base en evidencia (estudios técnicos, historia de retiros, manuales del fabricante); LISR aplica tasa máxima estándar por categoría sin importar el caso particular.
- Método distinto: NIF C-6 admite cuatro métodos; LISR admite esencialmente línea recta.
- Valor residual: NIF C-6 exige reconocer valor residual cuando es significativo; LISR ignora valor residual (deprecia 100% del MOI).
- Componentización: NIF C-6 exige componentizar; LISR aplica tasa única sobre el activo agregado.
- Capitalización de intereses: NIF C-6 obliga (D-6); LISR rara vez los admite como parte del MOI.
La consecuencia es que la empresa debe reconocer un impuesto diferido pasivo o activo bajo NIF D-4 por la diferencia temporal entre el valor contable y el valor fiscal residual del activo, multiplicada por la tasa de ISR vigente (30% en México para personas morales). Este cálculo debe revisarse al menos anualmente y ajustarse cuando hay cambios en las estimaciones de vida útil o valor residual de la NIF C-6.
7. Valor residual y revisión periódica de estimaciones
La NIF C-6 párrafo 44.4 obliga a revisar al menos al cierre de cada ejercicio el valor residual y la vida útil estimada del activo. Si la revisión arroja diferencias respecto a las estimaciones originales, deben tratarse como cambios en estimaciones contables (no como errores) bajo NIF B-1, ajustando prospectivamente la depreciación futura.
En la práctica mexicana, esta revisión periódica es ignorada por la mayoría de las empresas medianas: el activo entra al ERP con una vida útil al alta y nunca más se cuestiona. El resultado es que activos completamente depreciados siguen operando productivamente — desfase entre realidad operacional y reporte financiero — o, peor, activos obsoletos siguen depreciándose por años en el balance sin cuestionamiento, inflando el patrimonio reportado.
En revisiones CPCON, es común encontrar entre 15% y 35% de los activos físicamente verificados con desfase material entre vida útil registrada y vida útil real estimada por el ingeniero de mantenimiento. La recomendación operativa es integrar la revisión de vida útil al ciclo anual del inventario físico de activos fijos — un procedimiento simple que cierra el ciclo de gobernanza del activo.
8. Mejoras, mantenimiento mayor y refacciones
NIF C-6 distingue claramente tres conceptos que frecuentemente se confunden contablemente:
- Mantenimiento rutinario: reparaciones menores que preservan la capacidad productiva original. Va a gasto del periodo.
- Mantenimiento mayor (overhauls): intervenciones programadas que restauran capacidad significativamente deteriorada. Se trata como un componente separado con su propia vida útil; al ejecutarse el siguiente overhaul, se da de baja el saldo no depreciado del overhaul anterior.
- Mejoras (capitalización): modificaciones que aumentan la capacidad, eficiencia, vida útil o que producen reducciones sustanciales en los costos operativos. Se capitalizan al costo del activo principal.
La línea entre las tres categorías es donde reside el juicio profesional. Una sustitución del motor de una prensa puede ser overhaul (motor equivalente al anterior), mejora (motor más potente que aumenta capacidad de la prensa) o, raramente, gasto (motor temporal en alquiler). El criterio decisivo es si la intervención extiende la vida útil original o aumenta los beneficios económicos futuros esperados.
9. Casos prácticos numéricos
Caso 1 — Línea recta clásica
Maquinaria de envasado adquirida el 1° enero 2026 por MXN 2,400,000. Vida útil estimada NIF C-6: 10 años. Valor residual estimado: MXN 240,000. Tasa LISR Art. 34: 10% anual.
Depreciación contable anual (NIF C-6): (2,400,000 − 240,000) / 10 = MXN 216,000.
Depreciación fiscal anual (LISR): 2,400,000 × 10% = MXN 240,000.
Diferencia temporal año 1: MXN 24,000 (depreciación fiscal mayor) × 30% ISR = MXN 7,200 de impuesto diferido pasivo a reconocer bajo NIF D-4. La diferencia se revierte en los años posteriores cuando el activo termina de depreciarse fiscalmente antes que contablemente.
Caso 2 — Componentización de inmueble
Edificio industrial adquirido por MXN 18,000,000 (separado del terreno). Análisis técnico identifica componentes:
| Componente | Costo asignado | Vida útil NIF | Depreciación anual |
|---|---|---|---|
| Estructura y obra civil | MXN 12,000,000 | 50 años | MXN 240,000 |
| Cubierta de techo | MXN 1,800,000 | 20 años | MXN 90,000 |
| Instalación eléctrica | MXN 2,400,000 | 15 años | MXN 160,000 |
| Sistemas HVAC | MXN 1,200,000 | 10 años | MXN 120,000 |
| Acabados interiores | MXN 600,000 | 8 años | MXN 75,000 |
| Total depreciación contable año 1 | 18,000,000 | MXN 685,000 |
Sin componentización, aplicando 50 años (la vida más larga) al total, la depreciación sería de MXN 360,000 anuales — subestimación de MXN 325,000 anuales que infla la utilidad reportada. Para efectos fiscales, LISR Art. 34 aplica 5% sobre todo el inmueble (excluido terreno): MXN 900,000 anuales.
Caso 3 — Unidades producidas en flotilla de transporte
10 camiones T800 adquiridos por MXN 12,000,000 totales (MXN 1,200,000 c/u). Vida útil técnica estimada: 1,000,000 km totales por unidad. Valor residual estimado al final: MXN 180,000 c/u. Kilometraje promedio año 1: 120,000 km/unidad.
Depreciación contable por unidad año 1: (1,200,000 − 180,000) × (120,000 / 1,000,000) = MXN 122,400.
Depreciación total flotilla año 1: MXN 1,224,000.
Depreciación fiscal LISR Art. 34 (25% transporte): 12,000,000 × 25% = MXN 3,000,000.
Diferencia temporal de MXN 1,776,000 año 1 — el escudo fiscal LISR es muy agresivo en transporte, generando impuesto diferido pasivo significativo que se revertirá cuando los camiones sigan operando con depreciación contable activa después del 4° año (fiscal terminado) hasta acumular su millón de kilómetros.
10. Errores frecuentes que detectamos en revisiones independientes
- Aplicar la tasa LISR como vida útil NIF C-6: Es lo más común. Las tasas LISR son límites fiscales, no estimaciones técnicas. Generan reportes financieros distorsionados.
- No componentizar inmuebles ni maquinaria compleja: Subestima depreciación temprana, sobreestima a partir de la mitad de vida útil del componente más largo.
- Ignorar el valor residual: Reduce artificialmente la base depreciable a cero, especialmente significativo en transporte pesado y maquinaria especializada con mercado secundario activo.
- Capitalizar mantenimiento rutinario: Infla el activo y diferi gasto del periodo. Suele detectarse en auditorías y genera ajustes prior-period.
- Mezclar terreno y edificio en un solo registro: El terreno no se deprecia. Mezclarlos genera depreciación inflada y exposición fiscal.
- No revisar vida útil al cierre anual: Activos físicamente inservibles siguen depreciándose; activos productivos completamente depreciados no se revalúan.
- Aplicar depreciación fiscal directamente en contabilidad financiera: Elimina diferencias temporales pero distorsiona resultados; inaceptable bajo NIF C-6 y NIIF.
- No dar de baja el saldo del componente sustituido: Cuando se reemplaza un overhaul o componente, debe darse de baja el saldo no depreciado del anterior. Omitirlo genera doble registro contable del mismo activo.
11. Buenas prácticas operativas — la perspectiva CPCON
Después de más de 4,500 proyectos de inventario físico de activos fijos y consultoría contable en México, identificamos siete prácticas que diferencian las empresas con gestión madura de propiedades, planta y equipo:
- Inventario físico anual con conciliación contable-fiscal. No es un ejercicio operativo: es la única forma de detectar componentes sustituidos sin baja, activos obsoletos en el balance y diferencias entre el ERP y el SAP/Oracle.
- Documentación técnica de vida útil estimada por categoría. Cada vida útil registrada debe tener una memoria de cálculo con justificación (estudio del fabricante, historia interna de retiros, benchmark sectorial).
- Componentización al alta del activo principal, no después. Es 10× más caro componentizar retroactivamente que al momento del alta.
- Revisión anual del valor residual. Activos con mercado secundario activo (transporte, maquinaria estandarizada) tienen valor residual material que cambia con condiciones de mercado.
- Conciliación mensual NIF D-4 entre depreciación contable y fiscal acumulada. Evita sorpresas al cierre anual y mantiene actualizado el cálculo de impuesto diferido.
- Etiquetado físico con código único. RFID, código de barras o placa metálica grabada. Sin identificación inequívoca, la conciliación física-contable es imposible escalar.
- Auditoría interna o externa especializada en activos fijos cada 2-3 años. Un auditor financiero generalista raramente profundiza en componentización o vida útil técnica. CPCON ofrece esta revisión como servicio independiente.
12. Preguntas frecuentes
¿La NIF C-6 es de aplicación obligatoria en México?
Sí, para todas las entidades que preparan estados financieros bajo Normas de Información Financiera mexicanas. Las empresas listadas en BMV/BIVA y aquellas que reportan a una matriz extranjera bajo NIIF aplican IAS 16 (que es esencialmente equivalente). Las personas morales que solo presentan declaración del ISR aplican las disposiciones LISR para efectos fiscales, pero la contabilidad sigue los lineamientos NIF.
¿Puedo cambiar el método de depreciación de un activo en operación?
Sí, pero el cambio debe responder a una modificación en el patrón esperado de consumo de los beneficios económicos, no a consideraciones fiscales o de presentación. El cambio se trata como cambio en estimación contable (no error) bajo NIF B-1, con aplicación prospectiva y revelación en notas.
¿Qué hago si la vida útil estimada original fue muy corta o muy larga?
La NIF C-6 obliga a revisar anualmente. Si la nueva estimación difiere materialmente, ajuste prospectivamente la depreciación remanente. No se hace ajuste retroactivo. La revelación en notas debe explicar el cambio.
¿Los terrenos se deprecian?
Regla general: no. Excepciones: terrenos con reservas agotables (minería, hidrocarburos), terrenos arrendados con plazo definido, y terrenos contaminados con costos estimados de remediación al final del uso.
¿Cómo trato el costo de desmantelamiento al alta del activo?
Se reconoce como parte del costo de adquisición la estimación inicial de costos de desmantelamiento y restauración, descontada a valor presente, con contrapartida en una provisión por desmantelamiento (NIF C-9). La provisión se actualiza anualmente y la depreciación del costo capitalizado se realiza durante la vida útil del activo.
¿La depreciación acelerada (doble saldo declinante) es aceptada fiscalmente en México?
No de forma directa. La LISR aplica esencialmente línea recta sobre el MOI. Si la empresa aplica doble saldo declinante para efectos contables, genera diferencias temporales reconocidas como impuesto diferido. El SAT acepta consultas para esquemas de depreciación acelerada en casos específicos (proyectos de inversión prioritarios, sectores estratégicos).
¿Cómo separo el valor del terreno cuando compré un inmueble por precio único?
Se usa el avalúo de un perito valuador certificado por la CNBV o un colegio profesional. La proporción terreno-construcción del avalúo se aplica al precio pagado. Sin avalúo independiente, el SAT puede cuestionar la separación en revisiones.
¿Qué pasa cuando un activo está totalmente depreciado pero sigue en operación?
Permanece en el balance con valor neto cero y no genera depreciación adicional (no se puede deprecia por debajo de cero). Sin embargo, si en la revisión anual se determina que sigue generando beneficios significativos, debe evaluarse si la estimación original de vida útil fue inadecuada y, en caso afirmativo, ajustar el valor en libros y la depreciación prospectiva. Esto solo procede si hay evidencia técnica clara — no es un mecanismo para revaluar activos arbitrariamente.
Conclusión
La depreciación bajo NIF C-6 es una decisión técnica con consecuencias económicas, fiscales y reputacionales acumulativas. Las empresas mexicanas que tratan el activo fijo como un registro contable rutinario terminan con balances distorsionados, exposición fiscal innecesaria y, en el peor escenario, salvedades en su dictamen externo. La diferencia entre una gestión madura y una negligente raramente se manifiesta en un solo ejercicio — se acumula durante años hasta que un evento (cambio de auditor, fusión, salida a bolsa, revisión SAT) la expone.
En CPCON México acompañamos a empresas en la implementación correcta de la NIF C-6 desde el inventario físico inicial, pasando por la componentización técnica, hasta la conciliación mensual contable-fiscal. Si su organización opera en México y la última revisión integral de la política de depreciación de activos fijos fue hace más de tres años, recomendamos una consulta técnica con nuestro equipo.
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Equipo Técnico CPCON México
Especialista del equipo CPCON México — consultoría en gestión de activos fijos, inventarios y tecnología RFID para corporativos en América Latina.
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